Con el calor del verano, el aire acondicionado se convierte en un aliado imprescindible
para soportar las altas temperaturas. Sin embargo, también es habitual escuchar
frases como “me he resfriado por el aire acondicionado” o “el aire me ha provocado
una faringitis”. La pregunta surge cada año: ¿realmente el aire acondicionado nos
enferma?
La respuesta es más matizada de lo que parece. El aire acondicionado no causa
resfriados ni gripe, porque estas enfermedades están provocadas por virus. Pero sí
puede favorecer ciertas condiciones que aumentan la probabilidad de sufrir molestias
respiratorias o facilitar la transmisión de infecciones en espacios cerrados.
Por qué parece que enfermamos más con el aire acondicionado
Aunque el aire acondicionado no es el origen de las infecciones, puede favorecer
molestias respiratorias cuando reseca las mucosas, genera cambios bruscos de
temperatura o se utiliza en espacios cerrados con poca renovación del aire. La nariz,
la garganta y los ojos necesitan una hidratación adecuada para actuar como barrera
defensiva; cuando el ambiente es muy seco pueden aparecer irritación, tos, congestión
nasal u ojo seco, síntomas que a menudo se confunden con un resfriado.
Molestias que puede favorecer y cómo prevenirlas
El uso inadecuado del aire acondicionado puede contribuir a irritación de garganta,
sequedad nasal, rinitis, ojo seco, molestias musculares por exposición directa al chorro
de aire y empeoramiento de síntomas en personas con asma o enfermedades
respiratorias. Para reducir estos problemas, lo recomendable es mantener una
temperatura moderada, idealmente entre 24 y 26 ºC, evitar el flujo directo sobre cara,
cuello o espalda, limpiar los filtros con regularidad, ventilar la vivienda a diario y
mantener una buena hidratación. En personas con ojo seco o usuarias de lentes de
contacto, las lágrimas artificiales pueden ser de ayuda si existe sequedad ocular.
Cuándo consultar y cómo podemos ayudarte
Conviene consultar con un profesional sanitario si aparecen fiebre alta, dificultad para
respirar, dolor intenso de garganta con placas, tos persistente durante más de dos o
tres semanas o empeoramiento del asma. Estos síntomas suelen indicar una infección
u otro proceso que no está causado por el aire acondicionado, sino por un agente
externo o una patología de base que debe valorarse correctamente.
En Farmacia El Bulevar (Valdebernardo), abiertos los 365 días del año, podemos
ayudarte si el aire acondicionado te provoca sequedad de garganta, congestión nasal,
irritación ocular o molestias respiratorias. Te orientaremos sobre hidratación de
mucosas, cuidado ocular y medidas preventivas adaptadas a tu situación.

